El "Sorpasso" tecnológico: el fin de la era del cobre en las telecomunicaciones
Mientras la Fibra Óptica supera por primera vez al Cablemódem y se consolida como el estándar nacional, la disputa por la conectividad se recrudece: San Luis y CABA protagonizan un empate técnico en penetración, aunque la brecha de velocidad marca una nueva frontera de desigualdad. Por Alicia Bañuelos.
El informe del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) correspondiente al tercer trimestre de 2025 no es un reporte más; sus cifras marcan un punto de inflexión definitivo en la historia de las telecomunicaciones del país. Por primera vez, la Fibra Óptica se ha convertido en la tecnología de acceso predominante en Argentina, superando al Cablemódem y relegando definitivamente a las tecnologías basadas en cobre al olvido.
Este cambio de paradigma tecnológico ocurre en simultáneo con una disputa "voto a voto" por la penetración en los hogares entre San Luis y la Ciudad de Buenos Aires, configurando un mapa digital de alta complejidad donde la cantidad de accesos y la calidad de los mismos no siempre van de la mano.
Anatomía de un quiebre histórico: La fibra toma el mando
Si analizamos la evolución de los últimos cuatro trimestres, la tendencia es irrefutable. A finales de 2024, el Cablemódem (tecnología basada en redes de TV por cable coaxiales) mantenía una ventaja de más de 750.000 accesos sobre la fibra. Sin embargo, en el transcurso de 2025, esa ventaja se evaporó hasta invertirse en este tercer trimestre.
Con 5.679.175 accesos, la fibra óptica ha superado los 5.338.976 accesos del cablemódem. Esto no solo implica que se conectan nuevos usuarios a la fibra, sino que existe una migración activa: el cable ha perdido casi 300.000 usuarios en nueve meses, absorbidos por una red de fibra que sumó más de 800.000 altas en el mismo período.
La composición del mercado queda redefinida de la siguiente manera:
- Fibra Óptica: El nuevo estándar nacional.
- Cablemódem: En retroceso, sostenido principalmente por la inercia del AMBA.
- Wireless/Satelital: Con un rol crítico en la ruralidad (casi 5% del mercado).
- ADSL: En vías de extinción (apenas 3,24%).
El motor oculto del cambio: La reconversión de los gigantes
Para entender la magnitud de este giro tecnológico, es necesario mirar quiénes están poniendo el capital. El "boom" de la fibra óptica no se explica solo por la aparición de pequeños proveedores locales, sino principalmente por la agresiva estrategia de reconversión de infraestructura ejecutada por los dos jugadores dominantes del mercado: Telecom Argentina y Telefónica (Movistar).
Ambas compañías han acelerado sus planes de "apagón de cobre" (decommissioning), una maniobra logística monumental que consiste en retirar los viejos cables telefónicos para reemplazarlos por fibra óptica directa al hogar (FTTH).
- Movistar ha liderado esta tendencia con su plan de retiro de toneladas de cables de cobre, migrando forzosamente a su base de clientes de ADSL hacia la fibra para reducir el robo de cables y los costos de mantenimiento.
- Telecom, por su parte, ha concentrado sus inversiones millonarias en la modernización de su red híbrida y la expansión de FTTH en el interior, donde antes solo llegaba con tecnologías precarias.
Esto explica la correlación perfecta: la caída del ADSL no es una "fuga" de clientes, sino una migración gestionada. Los usuarios no están abandonando a las telefónicas; las telefónicas están abandonando al cobre.
Penetración: Final de bandera verde
En el plano de la cobertura por hogares, la competencia es feroz. San Luis retiene su corona como la provincia más conectada del país con 120,31 accesos cada 100 hogares, pero la brecha con su escolta se ha reducido a la mínima expresión histórica.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), con una penetración del 119,28%, ha recortado la distancia a apenas un punto porcentual. Este escenario de "empate técnico" demuestra dos modelos exitosos: la política pública de inclusión digital (San Luis) frente a la densidad de mercado competitiva (CABA).
Tabla 1: La disputa por la Penetración (Accesos cada 100 hogares)
San Luis resiste en la cima, pero CABA acecha a menos de 1 punto.
Provincia
| 3er Trim. 2025
| 2do Trim. 2025
| Diferencia
|
San Luis
| 120,31
| 121,32
| -1,01
|
CABA
| 119,28
| 118,24
| 1,04
|
La Pampa
| 108,51
| 106,73
| 1,78
|
Tierra del Fuego
| 105,75
| 103,96
| 1,79
|
Neuquén
| 99,81
| 95,52
| 4,29
|
Promedio Nacional
| 83,57
| 81,82
| 1,75
|
Velocidad: La nueva frontera de la desigualdad
Si la penetración mide la inclusión, la velocidad mide la competitividad. Aquí es donde se observa una "doble velocidad" en el desarrollo argentino. Mientras la cobertura se federaliza, la potencia se concentra.
CABA (331,70 Mbps) y la Provincia de Buenos Aires (293,01 Mbps) se han despegado del resto del país, estableciendo un estándar de servicio muy superior al promedio nacional.
El caso de San Luis es paradigmático de este desafío: siendo líder en cantidad de conexiones, cae al quinto puesto en velocidad (230,14 Mbps). Aunque ha mejorado sus métricas respecto al trimestre anterior, la provincia enfrenta el reto de actualizar el ancho de banda de su masiva base de usuarios para no perder terreno en la economía del conocimiento frente a los grandes centros urbanos.
Tabla 2: Ranking de Velocidad Media de Descarga (Mbps)
El centro del país impone el ritmo; San Luis mejora pero cae al 5to lugar.
Provincia
| 3er Trim. 2025
| 2do Trim. 2025
| Diferencia
|
CABA
| 331,70
| 324,76
| 6,94
|
Buenos Aires
| 293,01
| 279,09
| 13,92
|
San Juan
| 240,65
| 234,66
| 5,99
|
Promedio Nacional
| 234,48
| 224,77
| 9,71
|
San Luis
| 230,14
| 217,01
| 13,13
|
Comunicaciones Móviles: Un mercado saturado
Finalmente, el segmento móvil muestra signos de madurez y saturación, con una penetración nacional del 136,49%. CABA continúa siendo una anomalía estadística con más de 415 líneas cada 100 habitantes, cifra que se explica por su rol de distrito corporativo y laboral, absorbiendo líneas de usuarios que residen en el Gran Buenos Aires. San Luis, por su parte, muestra una recuperación saludable en este sector, alcanzando los 129,33%.
Conclusión
El tercer trimestre de 2025 será recordado como el momento en que Argentina cruzó el umbral hacia una infraestructura moderna. Ya no somos un país de "banda ancha" a secas; somos, predominantemente, un país de Fibra Óptica.
Sin embargo, los datos nos advierten sobre el riesgo de una nueva brecha digital: ya no se trata de quién tiene internet y quién no, sino de quién navega a velocidades de primer mundo y quién queda rezagado. La convergencia entre la masividad del acceso (el logro del interior) y la potencia de la red (la ventaja de la capital) será el gran desafío para lo que resta del año.
LA MEJOR OPCIÓN PARA VER NUESTROS CONTENIDOS
Suscribite a El Diario de la República y tendrás acceso primero y mejor para leer online el PDF de cada edición papel del diario, a nuestros suplementos y a los clasificados web sin moverte de tu casaMás Noticias
