SAN LUIS - Sabado 12 de Septiembre de 2026

SAN LUIS - Sabado 12 de Septiembre de 2026

EN VIVO

Murió Alfredo Salinas, el periodista obsesionado por contar historias

Fue un escritor sin papel, un bohemio sin cura, un conversador de bares y noche. Autor de "Pandora, el enigma del Monte Albornoz", una novela que llegó al cine, redactó con su pluma particular los hechos policiales más atroces de Villa Mercedes.

Por redacción
| Hace 4 horas

Cuando el correo electrónico era el método de comunicación más frecuente, Alfredo Salinas bautizó su dirección con un nombre que, con el tiempo, sería premonitorio: escritorsinpapel. No era casual que la visión a futuro que tendría el periodista fallecido el viernes 11 de septiembre en Villa Mercedes -la ciudad donde vivió siempre y que describió con una certeza implacable- lo convirtiera justamente en eso: en un hombre que se anticipó a su tiempo.

 

 

Bohemio irredento, conversador de café y cigarrillo, amante de los animales, observador de una realidad que nunca lo sorprendía, Alfredo fue un periodista de raza que entendió que en la profesión con informar no alcanza. Que había que contar historias.

 

 

Con una pluma particular (que tuvo sus detractores, por supuesto) Alfredo narró asesinatos crueles, personajes de la acera, dramas sin llanto y lúmpenes de la calle angosta durante casi 20 años en la sección Policiales de El Diario de la República. Pero no se quedó en eso y escribió una novela, “Pastora, el enigma del Monte Albornoz”. Tampoco se quedó en eso: la llevó al cine en una película que le costó sangre, sudor y lágrimas y que protagonizaron Gabriel Corrado y Belén Blanco.

 

 

Son pocos los amigos que lo conocieron sin barba, morocha firme primero, entrecana con el paso de los años. Uno pudo haber sido el inolvidable Abelardo “Chiche” Herrera, histórico fotógrafo mercedino, compañero de andanzas y proyectos con Alfredo, que murió en la pandemia. Si hay un más allá –algo que Alfredo desechaba de plano- ya estarán pensando en nuevas cosas.

 

 

Lo internaron hace una semana con un cuadro muy grave, un sangrado interno que los médicos no pudieron parar. Su primera intención de no ir al médico fue rota por un par de amigos periodistas que lo convencieron. Pero su cuadro era irreversible. 

 

 

Alfredo fue hijo del gran Alfredo “Pototo” Salinas, histórico cantor de tangos villamercedino que tuvo un kiosco en la esquina de la vieja terminal. De él heredó el gusto por la música, la cercanía a la noche y la claridad para narrar (uno con la voz, el otro con la palabra) los hechos que les llamaban la atención.

 

 

Posiblemente también haya heredado de su papá la frase con la que el periodista (que tenía casi terminada una nueva novela) saludaba a cada uno que se encontraba, en un apretón de manos anacrónico como los que dan los escritores que no tienen papel donde escribir: “¿Qué haces, pebete?”.

 

LA MEJOR OPCIÓN PARA VER NUESTROS CONTENIDOS
Suscribite a El Diario de la República y tendrás acceso primero y mejor para leer online el PDF de cada edición papel del diario, a nuestros suplementos y a los clasificados web sin moverte de tu casa

Temas de nota:

Suscribite a El Diario y tendrás acceso a la versión digital de todos nuestros productos y contenido exclusivo