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Ensayan con heno de alfalfa para producir carne y leche

 San Luis Logística y el INTA buscan conocer los efectos de la calidad de la pastura en la alimentación bovina. La información obtenida será valiosa para los productores locales.

Por María José Rodríguez
| 21 de agosto de 2022
Buscan información sobre el efecto del valor alimenticio que proporciona el heno de alfalfa. Fotos: Juan Andrés Galli / Inés Cobarrubia

Para conocer el impacto que tiene el heno de alfalfa, de alta y de baja calidad, según los estándares que exigen los destinos exportables como Qatar y Arabia Saudita, en la alimentación de vacas con destino a la producción de leche y de carne, San Luis Logística y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) actualmente desarrollan dos ensayos. Uno se desarrolla en Villa Mercedes y el otro en un tambo en la zona de El Amparo.

 

“Lo que buscamos es información certera sobre cuál es el impacto de la pastura de alta calidad en la alimentación del ganado bovino para que pueda producir más leche y carne. Consideramos que la buena pastura posee mejores características químicas de proteína, fibra y energía, entre otras. La idea es evaluar el desempeño del cultivo exportable y el de segunda calidad”, explicó Alejandro Vergés, jefe del Subprograma Producción Primaria Alfalfera, responsable de ambos ensayos que iniciaron en junio de este año.

 

 

 

Pasto. Un equipo del INTA se ocupa de la dieta de los animales con destino a carne.

 

 

La investigación sobre los bovinos con destino a la producción de carne se realiza en la Estación Experimental del INTA ubicada en Villa Mercedes. Allí hay un corral con cuatro grupos de novillos que están bajo dos dietas distintas, uno alimentado con alfalfa de alta calidad y otro con la pastura de bajas propiedades.

 

 

70
kilos es la cantidad diaria de heno de alfalfa de buena calidad que reciben las vacas con destino a carne. Y diez kilos más les proporcionan a las que se alimentan con la pastura de menor calidad.

“Estamos trabajando con terneros en la etapa de recría de la raza Angus negros, que fueron encerrados con un promedio de 170 kilos, y actualmente están sobre los 220. Los dividimos en dos tratamientos, los corrales 1 y 2 comen heno de alfalfa de bajacalidad,  y los que están alojados en el 3 y 4, de buena”, explicó Vergés.

 

El ingeniero agrónomo especificó que lo que buscan es “identificar a través del método de henificación, ya sea con enrolladora, hilo o red, con lo que cualquier productor tenga a mano, siempre tratando de encontrar el mejor punto; por qué una mala henificación, que no es intencional, sino que operativamente puede ocurrir, tiene consecuencias en la producción de carne y leche”.

 

 

Color. En el análisis del bosteo observaron que la proteína de menor calidad es amarilla.

 

 

Laura Guzmán, también es ingeniera agrónoma, y se ocupa de la dieta de los animales, trabaja en INTA de Villa Mercedes e integra el equipo de Producción y Sanidad Animal del INTA. El equipo que desarrolla las tareas cotidianas en la alimentación de los animales está conformado por Marcelo Sibilia, Juan Cruz Sosa y Lucas Muñoz.

 

 

 Habíamos pensado el proyecto hasta la etapa de recría, pero ahora decidimos que vamos a seguir con el proceso de engorde. Alejandro Verges.

 

En total son nueve vacas por corral que nacieron en septiembre y se destetaron en marzo. Luego de 15 días de adaptación, los terneros fueron alimentados solo con heno de alfalfa y después empezaron a agregar un 4% de maíz grado dos, con buen pH.

 

“Lo primero que hacemos cada día es limpiar los comederos. Un día de ensayo inicia alrededor de las 8:30, cuando les damos la primera ración de maíz a los animales, luego sigue la mitad de la porción diaria de alfalfa, y a la tarde les damos el resto. Todos los novillitos toman agua de acueducto”, contó Sibila.

 

 

 Verde. Aseguran que la forma de las heces con heno de mejor calidad es anillada.

 

 

“Esta es una recría a corral. Diariamente recopilamos los datos a través del peso. Una de las diferencias que notamos es que a los grupos 2 y 3 les tuvimos que disminuir la dosis, ellos reciben 70 kilos de alfalfa de buena calidad, y los de baja calidad se alimentan con 80 kilos diarios”, dijo Vergés, y siguió: “Suponemos, aunque esto recién lo confirmaremos cuando obtengamos los resultados finales, que esto se puede dar por una cuestión de alcalinidad en el rumen, es decir que hay más nitrógeno en la pastura superior que en la alfalfa de mala calidad”.

 

 

Las primeras observaciones mostraron más eficiencia en el uso de alfalfa de mejor calidad en animales de recría, destinados a producir carne.

 

El funcionario aseveró que para que haya un mejor aprovechamiento de la pastura de buena calidad, “nos reunimos con especialistas de un laboratorio, quienes desarrollaron un bolo intrarruminal para sumarlo a la dieta y que así los animales puedan aprovechar mejor el nitrógeno o la proteína bruta de la pastura”, explicó, y añadió que “en lugar de bolo, que tiene un valor de 19 dólares, les daremos monensina en polvo, que está a 6 dólares el kilo y comen 100 gramos. Esta sustancia evita el timpanismo, una enfermedad del sistema digestivo causada por la retención excesiva de gases, que aparece cuando los animales comen la pastura del suelo. Pero en este caso la vamos a utilizar para un mejor aprovechamiento de la alfalfa”.

 

 

 Trabajo de campo. Laura Guzmán en los corrales de producción de carne en la Estación Experimental de Villa Mercedes.

 

 

Otra diferencia surgió al observar las heces de ambos grupos de animales, “podemos asegurar que el bosteo tiene una evidente diferencia en la colorimetría, uno es más verde intenso, el del heno de mejor calidad de fibra; y un tono amarillento el de bajas propiedades. La consistencia también es distinta, la forma de la bosta verde es como un anillado y en la otra no tiene el mismo aspecto, es notorio que posee menor consistencia”,   especificó Vergés.

 

 

“Fenotípicamente vemos parecidos entre ambos animales. Esta es una raza especializada para carne. Están ganando un promedio de 800 a 900 gramos por día. Después seguirá la etapa del engorde. La idea era llegar hasta la recría nada más, pero evaluamos que seguiremos. Ahí empezará a invertirse la dieta, pondremos más grano y menos pasturas”, afirmó Vergés.

 

Preparación. Los animales saborean el alimento momentos antes de ir al tambo.

 

 

Más cantidad de leche

 

Las pruebas sobre los animales para producir leche, se desarrolla en un tambo de Estancia Grande. Allí también se dividieron en dos grupos a los que les diferenciaron la dieta con el heno de alfalfa como protagonista.

 

“En este campo la producción de leche es estabulada, es decir que los animales no pastorean, se realiza con el rodeo encerrado. Se les da un mixer en comedero, compuesto por expeller de soja, maíz en grano activado, silo de maíz, malta, trigo en grano y un núcleo vitamínico, más la fibra que está dada netamente por el heno de alfalfa”, indicó el funcionario.

 

Por su parte, Guzmán agregó que  la leche acusa rápidamente si está consumiendo una buena o mala dieta: “Obtendremos una respuesta mejor, con el nivel de proteína que proporciona el heno de alfalfa a la leche. La muestra se realiza en dos rodeos de quince vaquillonas que están en su primera lactancia”, afirmó la ingeniera agrónoma, y aclaró que la ración de comida está hecha para esta categoría. 

 

 

 El detalle. La dieta de las vaquillonas de primer destete es 50% maíz y 50%  heno.

 

 

“Con este ensayo buscamos que la cantidad de leche aumente. Se les proporciona alimento diariamente, cuando van al tambo para el ordeñe, es decir dos veces por día, a las 5 de la mañana y a las 17, también se les administra un suplemento”, dijo la especialista en Producción Animal del INTA, y siguió: “Lo que modificamos fue el trabajo que estaba haciendo el productor, que le daba a los animales silaje de maíz y esto está muy bien. Pero además les proporcionaba concentrados como expeller de soja, malta, granos de maíz, trigo y soja, pero consideramos que esto podría producir una especie de desequilibrio que produce acidosis a nivel ruminal, esto también puede afectarle las patas”.

 

 

 Lo que buscamos en este caso es aumentar la cantidad de leche que se produce por día y llegar hasta los 40 litros diarios por cabeza. Laura Guzman.

 

Lo que hicieron los especialistas para desarrollar el estudio y poder analizar el impacto del heno de alfalfa en la alimentación de las vacas fue proporcionar un  50% de silaje de maíz y otro 50% de heno de alfalfa. “Con estas medidas lo que buscamos es llegar a producir cuarenta litros, como quiere el propietario del tambo”, aseveró Guzmán.

 

Según las características del animal, cuyo peso vivo es de 600 kilos; la tasa de materia grasa es de 3,7 y la de proteína de 3,4%. “La alfalfa es clave en el tambo, porque este animal demanda mucha proteína para producir leche. A través de una dieta específica a base de alfalfa tenemos que mejorar la producción sin proveerle a los bovinos tantos concentrados. Y de paso les producimos una mejora a nivel ruminal”, indicó.

 

“El tambo tiene en sus bajadas de leche la producción individual, de la misma manera que las vacas destinadas a producción de carne también tienen un período de adaptación de quince días a la nueva dieta. Identificamos cada animal y por cinco días consecutivos observamos cómo es la producción”, especificó Guzmán sobre el procedimiento y aclaró que por cuestiones de demanda energética, en este caso las vaquillonas no aumentan de peso.

 

“En una primera etapa pierden, a medida que pasa el tiempo mejoran y empiezan a ganar. A esta fase  la denominamos 'pico de lactancia'. Lo que sí tenemos que hacer, bajo nuestros parámetros de medición, es llegar a producir más leche por cabeza”. 

 

El objetivo de este estudio no es solo mostrar a la alfalfa como una alternativa de alimento, sino “chequear el impacto de la calidad en los resultados productivos, y en este sentido poder concientizar al productor sobre las reservas y cuidados posteriores”, aseveró la investigadora, y agregó que las primeras observaciones en la adaptación a corral de los terneros destinados a producir carne es que “muestran una mejor eficiencia en el uso de la alfalfa de mejor calidad en los animales de recría, aunque todavía no podremos dar los resultados finales ya que estamos en dos ensayos que están en medio de un proceso”, afirmó.

 

 

Redacciíb / NTV

 

 

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